El huevo es un alimento de alto valor biológico. Para aprovecharlo de forma adecuada hay que tomar algunas recomendaciones de conservación y cocinado. Te las contamos.

Conservar un huevo duro en la nevera durante días, ¿es seguro?

Última actualización: 15 enero, 2022

El huevo es un alimento de alto valor biológico, porque sus proteínas contienen todos los aminoácidos esenciales. Puede comerse de cualquier manera, ya que existen innumerables recetas que lo incluyen. Entre las más usadas está hervirlo en agua por algunos minutos, lo que resulta en una cáscara íntegra con una clara y yemas firmes. Muchos se preguntan cómo conservar un huevo duro de forma segura.

Dependiendo de la cocción, los huevos pueden transmitir enfermedades. Por eso es necesario mantener ciertos parámetros de seguridad e higiene a la hora de consumirlos.

El huevo como fuente de nutrientes

100 gramos de la parte comestible del huevo, que serían dos huevos medianos, contienen los siguientes nutrientes:

  • Proteínas: 12,4 gramos.
  • Grasas: 9 gramos.
  • Calorías: 155 gramos.
  • Fósforo: 184 miligramos.
  • Potasio: 132 miligramos.
  • Vitamina D: 98,4 unidades internacionales (UI).
  • Sodio: 129 miligramos.
  • Vitamina A: 180 microgramos.
  • Folato: 71 microgramos.
  • Vitamina B2: 0,419 miligramos.
  • Colesterol: 411 miligramos.

Como puedes comprobar, es fuente de vitaminas y minerales. La principal proteína del huevo se encuentra en la clara y se llama ovoalbúmina. En la grasa destacan las monoinsaturadas y los omega 3 poliinsaturados.

La yema de huevo también es fuente de luteína y zeaxantina, responsables de su color amarillo-anaranjado. Estas son sustancias antioxidantes y antiinflamatorias, con posibles efectos beneficiosos en el sistema inmunitario.

La versatilidad de los huevos y su composición nutricional los hacen formar parte de múltiples recetas.

¿Qué dicen los expertos sobre cómo conservar un huevo duro?

La mayoría de las personas conservan los huevos duros en la nevera. Aunque también muchos se pregunta si es seguro hacerlo.

La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA por sus siglas en inglés) dice que los huevos duros deben ser usados una semana después de ser cocidos. Sin importar si están con cáscara o pelados. Y siempre que estén debidamente higienizados y empacados. Es decir, tapados y en un envase limpio.

Se recomienda no lavarlos en agua para no retirar una membrana que rodea a la cáscara, llamada cutícula. Esta membrana casi invisible protege el interior de los huevos de invasores patógenos, como las bacterias.

Hay que desprender la suciedad de la cáscara con un cepillo de cerdas blandas y con un paño limpio frotarlo con cuidado. Ahora sí está listo para cocinarlo y guardarlo en el refrigerador.

Los huevos cocidos nunca deben dejarse fuera del refrigerador durante más de una o dos horas, ni a temperaturas por encima de 32 grados centígrados. Si los huevos están preparados de otra forma, como en tortilla, revueltos o escalfados, pueden mantenerse refrigerados por 3 o 4 días.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) recomienda mantener los huevos a 4 grados centígrados o menos todo el tiempo. No se aconseja mantener los huevos o los alimentos hechos con huevos a temperatura ambiente por más de 2 horas.

Se propone desechar los huevos sucios y rotos. Así como comprar los huevos en tiendas o a distribuidores que los mantengan en refrigeradores.

La cocción para evitar infecciones

Respecto a la cocción, debe hacerse a temperaturas superiores a los 71 grados centígrados, que es cuando la Salmonella muere. Hay que asegurarse que la temperatura interna del huevo o punto medio llegue a esos grados.

La Salmonella es una bacteria que vive en los intestinos de los animales y se libera mediante las heces, produciendo una enfermedad diarreica conocida como salmonelosis. Las fuentes de contaminación son los alimentos, la materia fecal y el agua.

Para hacer y luego conservar un huevo duro, la temperatura del agua óptima es cercana a los 100 grados centígrados y se debe dejar durante 10 minutos. Así se obtiene una cocción correcta para matar los patógenos y conservar algunas vitaminas. De hecho, para recalentar el huevo duro y volverlo a servir debe hacerse a 74 grados centígrados durante 5 minutos.



Pasteurización del huevo

Al comprarlos, debes asegurarte de que los huevos estén pasteurizados.La pasteurización se refiere a poner un alimento a una temperatura aproximada de 80 grados centígrados y enfriarlo después con rapidez. Al hacer esto, se mueren los microorganismos patógenos.

Si se consumen alimentos que puedan contener huevos poco cocidos, como algunos tipos de salsas o postres, pregunta si se hizo con huevos pasteurizados. Lava tus manos, utensilios y mesones que estuvieron en contacto con huevos crudos. Evita comer mezclas que contengan huevos sin cocinar.

Los huevos sin pasteurizar tienen mayor riesgo de portar bacterias, por lo que conviene asegurarse su procedencia a la hora de comprarlos.


Conservar un huevo entero de forma óptima

El uso correcto de una caja de huevos adquirida tiene un tiempo de tres semanas desde su adquisición. Deben mantenerse en su caja original y en el frigorífico.

Además, el Instituto de Estudios del Huevo aconseja desechar los huevos con olores extraños, moho en la cáscara o un aspecto anormal. La clara debe ser transparente, sin manchas, gelatinosa y sin materias extrañas. La yema debe estar visible al trasluz como una sombra.

De acuerdo al mismo instituto, los huevos deben consumirse dentro del tiempo establecido en la etiqueta. Cuando estén cerca de la fecha de caducidad, tengan cáscara débil o fisuras, se deben cocinar a temperaturas que garanticen eliminar los patógenos. O sea, a más de 75 grados centígrados.

Para romper el huevo no debe hacerse en el borde del recipiente que se vaya a usar o que contenga otros alimentos. En ocasiones, en el interior del huevo aparecen pequeñas manchas de sangre o algunas nubes en la clara. Esto no tiene por qué suponer un problema. Pueden retirarse con un cuchillo limpio y usarse con normalidad.

Si se quieren conservar la clara y la yema crudas de formas separadas, puede hacerse. Ambas en recipientes cerrados y limpios, pero por tiempos distintos. Las claras crudas se conservan hasta por 4 días. Las yemas hasta por 2.

Las yemas cocidas y secas pueden conservarse en un recipiente cerrado por 4 o 5 días.

De modo que, para conservar huevo duro en la nevera, es necesario limpiarlo con un paño de cocina, cocinarlo a más de 71 grados centígrados por 10 minutos y mantenerlo máximo durante 1 semana en el refrigerador. Así aprovechas mejor sus valores nutritivos.

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