A muchas personas les pasa que por mucho que descansen o se cuiden la piel, no logran deshacerse de las odiadas ojeras. En estos casos, lo más común es que se tengan las ojeras hundidas.

Si nos fijamos bien, podremos observar que hay un surco marcado que va desde el canto interno del ojo hasta la mejilla. Este desnivel que se forma hace que se proyecte una sombra en el párpado inferior, dando una apariencia de mirada cansada.

Aunque suele producirse por causas genéticas y el envejecimiento y la disminución de la grasa, también pueden aparecer por una rinitis alérgica, una mala alimentación o la deshidratación.

Por desgracia, se trata de las ojeras más difíciles de eliminar, ya que el problema no es el cansancio o la falta de sueño, sino la sombra oscura que se proyecta debajo del ojo y que es imposible de tapar, ya que por mucho corrector que nos echemos, la sombra va a estar ahí.

Para corregirlas, antes de recurrir a tratamientos tan invasivos, como los rellenos de ácido hialurónico, primero debemos probar otros métodos para averiguar si no son por causas genéticas o por la edad.

Cada persona es un mundo, y lo que para algunos dormir 7 u 8 horas sea bastante, otros pueden necesitar más. También nuestra forma de descansar puede influir en la pigmentación de nuestras ojeras, y si vemos que están más oscuras por la mañana, un buen consejo es dormir con la cabeza algo levantada.

Una alimentación rica en frutas y verduras con todas sus vitaminas puede hacer maravillas por nuestra piel. La hidratación también juega un papel fundamental, y cuanto más hidratados estamos, más jugoso y sano se verá nuestro rostro.

Fumar causa estragos en nuestra piel, dejándola seca, sin luminosidad, deshidratada, con arrugas profundas difíciles de tratar, la dermis muy envejecida y, por supuesto, con ojeras hundidas, ya que impide una correcta oxigenación de los tejidos. Si queremos evitar estas consecuencias nefastas en nuestro rostro y en nuestra salud, lo mejor es dejar el tabaco cuanto antes.

Este tipo de cremas nos ayudarán a rellenar un poco la zona y la hidrata en profundidad, logrando así eliminar la ojera. Debemos acudir a contornos de ojos que sean específicos para las ojeras hundidas, como el contorno Diopticerne de Lierac. Basado en la técnica de las inyecciones de ácido hialurónico, proporciona una tripe acción para combatir los tres tipos de ojeras: azul, marrón y hundidas.

Si hemos lo hamos probado todo y nada funciona, lo mejor es recurrir a las inyecciones de relleno de ácido hialurónico. Este activo ayuda a mantener la piel hidratada, suave y rellena el hueco que existe debajo de nuestros ojos, aportando volumen y haciendo que desaparezcan las sombras.

Por

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *